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Los dibujos del “Efecto Peña” son trazos simples que al ser creados en la clandestinidad nocturna, no pueden ser mucho más elaborados, por lo que en algunos casos pone más énfasis en los textos que los acompañan.
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...tratar de crear tú tu propio mundo en el mundo, modificar las cosas de manera tangible.... (N.D.O. Valparaíso. Noviembre 2004)
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En vista de estas propuestas, los graffiteros de la zona han plasmado sus obras, para poder tomar y ocupar sus espacios, su ciudad, lo que ocurre es que en estos casos, los espacios están determinados por los miembros de las esferas planificadoras de la ciudad.

Muro en pasaje Gálvez y escalera Fischer. Cerro Concepción.
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El ordenamiento y la arquitectura de este lugar, son muy particulares y propicios para estas expresiones callejeras, pero la mayoría de las que apreciamos y son retratadas en las postales o fotos del puerto, son las que por ordenamiento municipal han sido permitidas, ya que también es cierto que las instituciones del puerto, se han visto sobrepasadas por estas realizaciones de los jóvenes, y en vista han decidido tomarlas y disponer algunos muros para que realicen los graffitis.
Graffiti en Templemann. Cerro Alegre, por artista anónimo.
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Graffiti realizado en muralla dispuesta para artistas que se van sucediendo, iniciativa impulsada por la Municipalidad. Subida Cumming, sector de Plaza Aníbal Pinto.
 
La idea de nombrar la ciudad como patrimonio surgió desde el gobierno, la alcaldía y organismos como la Fundación Valparaíso, los que han tenido diversas iniciativas que fomentan la “cultura” en esta ciudad, promoviendo a pintores, para que utilicen y llenen las murallas de los cerros, pero al recorrerlas se puede ver que estas pinturas son solo las que los organismos antes nombrados están de acuerdo, poniendo en absoluta censura las expresiones callejeras, que se realizan antojadizamente sin tomar en cuenta las disposiciones municipales. Por este motivo han sido constantemente censurados y perseguidos quiénes se atreven a realizar estas acciones, como es lo que ocurre con “el efecto peña”, ya que él ha continuado rayando al alero de la noche sus creaciones.
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“...La gente tiene susto de ocupar sus espacios...” (N.D.O. Valparaíso; Noviembre, 2004).

De esta manera cuenta con el apoyo tanto de amigos como de personas externas que ven y aceptan sus expresiones callejeras, como es el caso de el periódico “Contexto Porteño”, con quiénes comparte esta actividad, también con sus amigos los que integra a este movimiento y hace partícipes tanto en el apoyo como en algunos rayados realizados en conjunto.

Este personaje, transita por una ciudad agresiva, y poco amable con las personas que viven en ella. Según lo que él percibe, está mucho más orientada al turismo que a las personas que habitan y transitan cotidianamente los espacios, lo que le llama la atención, es que los habitantes no se atreven a utilizarla y a sentirla suya.

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El “Efecto Peña” ha tenido que cambiar su seudónimo, intentando no ser reconocido, por lo que ha sido bastante criticado por otros graffiteros, como también por ser de origen capitalino a lo que él responde diciendo que son actitudes fascistas y que tiene derecho cómo todos a expresarse y ocupar las calles.

Pero así como hay quiénes lo persiguen, también encuentra apoyo entre sus pares, los que no siempre viven en Valparaíso, quiénes él afirma pertenecen también al efecto...


Muralla externa del restaurante El Portal, Urriola. Cerro Concepción
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Flor para Carolina o Carolina para la Flor (el orden de los factores no altera el producto). Almirante Montt. Cerro Alegre.
...Y comencé a robarle la importancia visual a la calle... "El Efecto Peña", Noviembre 2003.
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Por el rechazo que siente el “Efecto Peña”, frente a esta “ciudad burbuja”, la que no se puede tocar ni ocupar como él y muchos otros quisieran, se ha dedicado a rayar en puntos estratégicos “sitios vírgenes”, como el paseo Atkinsons, tanto en sus barandas, mobiliario y muros, como en calles, fachadas y veredas de los cerros Concepción y Alegre , en el café Turri, antiguo y muy visitado, el qué fue importante en los comienzos del “Efecto Peña”, ya que en una de sus murallas albergó uno de sus poemas favoritos, rayado que alarmó poderosamente a los dueños de este café tan renombrado y turístico.

También los muros del plan, o sea, en las calles céntricas como Blanco y Errázuriz, y las que colindan con la plaza Sotomayor, centro neurálgico de la vida urbana porteña, también en el trayecto hacia el sector de Playa Ancha, en el Paseo Altamirano y en la concurrida Caleta ”El Membrillo”.
Muralla de la Caleta El Membrillo. Paseo Altamirano.
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Fundamenta en el Graffiti, en lo que ve un hecho político, la apropiación del espacio...
Los intentos de este individuo por adornar y otorgarle un sentido a las calles de esta ciudad han sido abiertamente repudiados por sus vecinos, al no compartir este sentido y afán de armonizar Valparaíso, poniéndolo en la misma categoría que a un terrorista. Una iniciativa de las autoridades ha sido llamar a que algunos grafiteros pinten los muros y con esto evitar los otros rayados , como los realizados por “el Efecto Peña”, aludiendo que hay que encontrar una solución conjunta, pasándoles murallas para que pinten, luego se borran y se pintan otros, esto no hace más que invalidarlos como artistas ya que les están dejando un espacio nada más que para controlar ya que se exponen solo los que ellos ven como mejores y cada cierto tiempo los borran, no los valoran como obras y creaciones artísticas en sí mismas.
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Esto ha sido mencionado por algunos vecinos, en conversaciones en las calles y como he podido leer del diario porteño “La Estrella de Valparaíso”, vecinos como Manuel Hernández se molestan con estos rayados que ensucian la ciudad, "Hay que terminar con la mala costumbre de no cuidar los espacios públicos" Esto molesta, ya que los graffitis ocupan y se toman los calles, espacios que son parte del cotidiano al estar en muros de las calles de la gran mayoría de los cerros y son llamados atentados contra el patrimonio.

 

Vandalismo con spray
“Un delincuente urbano, que se autodenomina "Efecto Peña", ha rayado completamente diversos sectores del cerro y la escala Concepción. Este terrorista del spray ha dejado su marca, sus garabatos y pintarrajeos, en los receptáculos de basura, tapas de alcatarillado, medidores de luz, barandas y murallas del barrio, dañando seriamente uno de los puntos turísticos más visitados de la ciudad patrimonial. “


Diario “La Estrella de Valparaíso”, Diciembre 2003.
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...Valparaíso es una ciudad burbuja donde nadie puede tocar nada y quise alterar eso...
(N.D.O, Valparaíso, Nov. 2004)
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Valparaíso ha sido para muchos graffiteros una ciudad que les pega en la cara y los manda a la cárcel, cómo le ocurrió al “Efecto Peña”, en Enero del año recién pasado. Pese a ello, vuelve a intentar apropiarse de la ciudad y de sus calles, ya que para él, la calle es un elemento para comunicar, tanto sus muros como mobiliario.

Por estos hechos y por lo lleno que se encuentra la ciudad de afiches y carteles propagandísticos, “el efecto”, intenta adornar su espacio cotidiano, además de protestar contra la planificación urbana y patrimonial que existe en Valparaíso.
El afán por adornar la ciudad y hacer más agradables las correrías por Valparaíso......
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“Hediondo a diluyente en la noche química vacío de olores trasnochado de ti.”..... “El Efecto Peña”

El “Efecto Peña” se mueve buscando un lenguaje para expresar sus emociones y preguntas, que gustan y molestan a los ciudadanos de Valparaíso, lugar que no ha recibido muy bien a quienes experimentan dibujando y escribiendo, en los espacios abiertos y que no encuentran un lugar entre la vorágine de incoherencias y el choque con los vecinos que cuidan y resguardan el patrimonio, sobretodo de estos rayados, que a sus ojos ensucian la ciudad patrimonial. Si bien Valparaíso es una ciudad al igual que Santiago, la última al estar más llena de tramas e identidades, sin ese aire inmaculado e inaccesible que tiene Valparaíso, resulta más agradable para algunos, en cuánto a poder expresarse sin ser acusado y perseguido.
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El Efecto Peña, incomoda a los vecinos de los cerros más acaudalados con sus rayados...
Lo que ocurre en estas calles es un fenómeno muy interesante porque en todo momento se quiere decir algo, como poesías o llamados de atención para los vecinos y la manera más inmediata de lograrlo es por medio de los rayados callejeros tan repudiados por los vecinos que ven las expresiones callejeras como manifestaciones de incultura, al tener trazos inentendibles para la gran mayoría de los habitantes de la ciudad que conviven con estas expresiones las que sienten que además de ininteligibles opacan el brillo cultural de la ciudad.


El “Efecto Peña”, ha sabido marcar un estilo y provocar reacciones entre las personas del puerto y sobretodo de los cerros patrimoniales. Por este hecho sus acciones han venido a complicar la labor cultural de las autoridades, juntas de vecinos de los cerros ya nombrados y personas vinculadas a la gestión patrimonial, porque los espacios determinados y delimitados como patrimoniales han sido utilizados de una manera totalmente opuesta a lo que disponen las juntas de vecinos, ya que han sido significados y ocupados de diferente forma, utilizando los espacios urbanos, como hojas en donde plasmar sus ideas, pensamientos y sentimientos, ya sea íntimos o lo que el contexto urbano en el que se encuentra inmerso, le está provocando.
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... Me lancé a rayar a escribir poesía en las calles, lo que me estaba pasando, a apoderarme del espacio público...(N.D.O. Valparaíso, Nov. 2004)
Gracias a los paseos por los cerros he podido ver, fotografiar y admirar lo que está ocurriendo en las calles del puerto, desde la declaración del patrimonio cultural de la humanidad, el que considera los cerros Concepción y Alegre que concentran a los vecinos más acaudalados y los inmuebles y restaurantes más caros de la ciudad, es decir, los cerros más turísticos de Valparaíso y con mayor cantidad de ingresos, donde el común de los habitantes queda fuera.





En las calles y pasajes angostos de los cerros de la ciudad de Valparaíso, como en muchas otras calles de otras ciudades tanto del país como del mundo, existen desde hace mucho tiempo escritos y rayados, aludiendo tanto a temas políticos, amorosos, propagandas, entre otros. Es así como hace algunas décadas comenzó a darse de la mano del estilo hip- hop el graffiti, como parte de una de sus importantes manifestaciones en el que encontramos además de gráficas especificas, música, formas de vestir y de transitar por la ciudad. Es en este contexto donde podemos situar a un personaje que recorre, ocupa y se apropia de las calles de la ciudad en la que vive, hablamos del autodenominado “Efecto Peña”1.  El “Efecto Peña”  también utiliza el seudónimo  N.D.O,  como mecanismo para  no ser reconocido., quien toma elementos de diferentes tendencias, como la electrónica, el hip- hop, y el punk, que están presentes, su obra. El “Efecto Peña”, forma parte de una gran cantidad de personas, sobretodo jóvenes que han sido reprimidos y son perseguidos por gustar de estas expresiones callejeras.

Este individuo oscila entre la rapidez y la concentración de personas e identidades diferentes que coexisten en un espacio planificado y cada vez más reducido, como es Santiago y el choque, la contemplación y complejidad que ofrece la geografía de Valparaíso, ambas urbes importantes, en cuanto a densidad poblacional e índices de pobreza, pobreza que Valparaíso en ciertos momentos exhibe y en otros oculta, bajo las fachadas tradicionales, que esconden también una ambigüedad y doble estándar que este actor critica duramente y que lo llevó a plasmar su sentir en las calles y muros del puerto principal de Chile, reclamando su derecho a utilizar el espacio urbano para dejar en el sus impresiones y rayados, como lo hacía en sus comienzos rayando en las calles con sus amigos.


   
Significando los lugares, reapropiando el espacio urbano: Graffitis en Valparaíso, el caso del “Efecto Peña”.


El siguiente trabajo es un acercamiento etnográfico sobre un tipo particular de graffitis de la ciudad de Valparaíso, desarrollados por quien se autodenomina como “Efecto Peña”. A partir de sus rayados intenta plasmar en los cerros y calles de esta ciudad porteña su descontento frente a la idea de patrimonio como perteneciente a una elite y alejada de las personas que cotidianamente transitan y utilizan el espacio urbano.







Autor:
Bárbara Escobar.
Estudiante de Antropología. Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

e-mail: barbarie@hotmail.com





Revista Chilena de Antropología Visual -
número 5 - Santiago, julio 2005 -
203/221 pp. - ISSN 0718-876x.
Rev. chil. antropol. vis.




 
 
 
 
 
 
 
 

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Significando los lugares, reapropiando el espacio urbano: Graffitis en Valparaíso, el caso del “Efecto Peña”.


The following work is an ethnographic approximation to a particular type of graffiti’s of the city of Valparaiso, developed by who name’s himself as “Efecto Peña ". From his striped he tries to mould in the hills and streets of this sea city his dissatisfaction opposite to the idea of patrimony like belonging to the elite and removed from the persons who daily travel and use the urban space.







Autor:
Bárbara Escobar.
Estudiante de Antropología. Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

e-mail: barbarie@hotmail.com





Revista Chilena de Antropología Visual -
número 5 - Santiago, julio 2005 -
203/221 pp. - ISSN 0718-876x.
Rev. chil. antropol. vis.