Por Felipe Maturana y Maria Paz Bajas (Becarios, Conicyt)

Ana María Oyarce estudió Antropología en la Universidad de Chile hasta septiembre de 1973, y posteriormente continuó sus estudios en Temuco bajo la dirección del antropólogo checo Milan Stuchlik.  En esa época, la Escuela de Antropología de la Universidad Católica de Temuco recibía tanto alumnos que venían de la enseñanza media como a profesionales que trabajaban ya con población indígena. Egresó como antropóloga el año 1977, su tema de tesis se vinculó desde un inicio con la salud, abordando la percepción de la nutrición infantil en una comunidad mapuche. Durante sus años de universitaria en esta ciudad tomó cursos de fotografías con el profesor Enrique Eilers, y fue parte del Cine Arte que dirigía este mismo académico (www.antropologiavisual.cl/video_rodriguez_&_rivas.htm).


 
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Ana María Oyarce.

¿Cómo nace la relación con lo audiovisual?

Cuando empecé a trabajar como profesora en la Escuela de Medicina de la Universidad de la Frontera,  me di cuenta que iba a ser imposible que yo le explicara a los alumnos qué era la medicina mapuche sino era mediante algún registro audiovisual en terreno de alguna situación de un enfermo, o de un rito terapéutico. Algo en que realmente ellos pudieran ver cómo funciona y en qué se basaba la medicina mapuche. En ese tiempo yo trabajaba en un programa con la Cooperación Italiana, iba mucho a terreno y conocía a muchas machi. De a poco fui acercándome a una machi muy antigua, que era la machi Carmen. Yo le dije un día que si ella me autorizaría a filmar un machitún y ella no me contestó, pero me dijo algo así como “en la próxima visita te contesto”. Cuando volví a verla, porque yo iba constantemente a su comunidad y veía a los enfermos que estaba tratando en su casa, me dijo que había consultado con su espíritu y que le parecía que yo era una buena persona y que entonces podía filmar. Como a los dos meses volví y me encontré con un enfermo que era de Capitán Pastene, y se llamaba Arnoldo Caniupan Vera, estaba “hospitalizado” en la casa de esa machi, entonces conversé con su mamá contándole quién era y lo que hacía y porque quería filmar a su hijo... así nació el video “Vida entre dos Mundos” (1994)…es decir, surge de la necesidad de hacer clases sobre lo que era la medicina mapuche y los principios terapéuticos en que se basaba.

 
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Cuéntanos un poco más en detalle de esta primera experiencia.

En realidad yo quería  filmar un caso real donde se viera la medicina occidental, la medicina mapuche y las posibilidades de intercambio, de complementación entre las dos. Entonces, conseguimos unas cámaras prestadas y unos equipos electrógenos que se apagaban a cada rato. Trabajamos con Francisco Leiva y Ernesto González, a quienes les dije más o menos lo que yo quería que se transmitiera en el video. Y la verdad es que fueron condiciones tan difíciles, porque  esos equipos electrógenos tenían unos enormes cables y hacían un enorme ruido, entonces teníamos que ponerlos fuera y la gente se enredaba en los cables. Al principio la gente que participaba en el machitun se sintió un poco molesta, pero después nos pedían que ilumináramos o que fuéramos porque en ese momento estaba sucediendo algo que había que filmar. Como que fue una cosa que de a poco se fue armando en el camino. Eramos tres apenas en el equipo, no irrumpimos ni fue  violento para la gente, porque sabían que la machi y la familia del enfermo nos habían autorizado.


Fotograma del Video “Vida entre dos mundos” / 1994 / Co-producido por Video Sur, Cooperación Italiana, Grupo de Registro Audiovisual / Dirección: Ana Maria Oyarce.

 
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Fotograma del Video “Vida entre dos Mundos” / 1994 / Co-producido por Video Sur, Cooperación Italiana, Grupo de Registro Audiovisual / Dirección: Ana Maria Oyarce.

¿Cómo fue la relación entre tú y los realizadores audiovisuales?

Yo dejé que ellos filmaran como pudieran, esa es la verdad. O sea lo más importante para mí era que pudieran registrar lo que estaba pasando y después íbamos a ver qué era lo que se podía hacer con el material. Porque de hecho lo primero que hicimos fue filmar el machitún y después en retrospectiva filmamos toda la otra secuencia… filmamos el hospital de Traiguén, filmamos al doctor Jaime Ibacache, fuimos al psiquiátrico de Temuco, entrevistamos al Dr. Eduardo Illanes; es decir, grabamos la ceremonia del machitún primero y después fuimos reconstruyendo la historia.

¿Y las entrevistas también se realizaron después del registro del machitún?

Si también, todas posteriores. En la casa de Arnoldo, fuimos a Capitán Pastene en condiciones muy precarias, nos movía la pura pasión de hacer las cosas y poder filmar la situación de personas reales en una ceremonia de sanación como el machitún. Siempre la idea fue difundir y capacitar a los estudiantes de medicina, que a pesar de estudiar en la Araucanía no sabían nada de lo mapuche, tuvo un objetivo muy práctico. Además yo hice una especie de acuerdo de honor con la machi Carmen de que nunca iba a usar ese material para venderlo,  ni para pasarlo en televisión (abierta), porque yo era conciente de que estaba develando algo muy profundo. Y hasta el día de hoy mantengo ese compromiso, de hecho, el video corre por circuitos muy cerrados y siempre está orientado hacia la enseñanza y la capacitación, nunca se ha abierto como una cosa de amplia difusión.

 
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¿Cuáles han sido los contextos de exhibición de estos videos?

Yo creo que se ha mostrado poco el video “Vida entre dos Mundos”, pero ese es el sentido que tuvo y tiene: mostrarlo sólo a los equipos y gente que trabaja en salud. Ese fue el compromiso que yo hice con la machi, con el enfermo, con la familia de Arnoldo y por eso se movió en circuitos muy cerrados y muy vinculados a la medicina. De hecho yo creo que el Museo Chileno de Arte Precolombino es el único museo que lo tiene. Ahora, me imagino que está copiado en otras partes, pero no sé, yo por lo menos no lo he mostrado nunca en contextos que no sean de capacitaciones en salud, en jornadas con alumnos de medicina, o en jornadas con profesionales del área. Sé que lo usan como material docente en un doctorado de antropología médica en España, no sé cómo llegó allá, pero de repente me llegan correos de gente que lo ha visto en otras partes. Muchas veces pidiéndome una copia, cosa que nunca hago, pues me parece que su distribución es más bien a conocidos que se que están trabajando en el tema de salud.


Fotograma del Video “Vida entre dos mundos” / 1994 / Co-producido por Video Sur, Cooperación Italiana, Grupo de Registro Audiovisual / Dirección: Ana Maria Oyarce.

 
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Fotograma del Video “Mapuche Elngeain, el llamado de la tierra” / 1994 / Co-producido por Video Sur y Cooperación Italiana / Dirección: Ana Maria Oyarce.

¿Y a las propias comunidades indígenas les entregaste copia del video?

A la machi Carmen le di una copia, pero era un acto un poco descontextualizado, porque la machi no tenía un equipo para ver el video. Lo que sí hicimos fue mostrarlo en algunas comunidades, porque en ese tiempo Ernesto González era parte de “Video Sur”, productora audiovisual creada en el año 1988  por Juan Carlos Gedda, Manuel Gedda, Marcelo Pastor, Gilberto Ortiz y el propio Ernesto González entre cuyas producciones destacan la serie “Al Sur del Mundo” para Canal 13 y un proyecto de “Pedagogía Audiovisual para Capacitación Campesina”, financiado por CEBEMO de Holanda. En este contexto de trabajo con las comunidades se pudo mostrar el video “Vida entre dos Mundos”. En algunas comunidades este video produjo mucha impresión; en general se producían dos tipos de reacción: uno en que la gente mapuche no le gustaba que no mapuches hubieran podido filmar eso, porque era como que estuviéramos develando algo muy íntimo, y otras personas que si estaban de acuerdo porque así se difundía la medicina mapuche y se veía cómo trabajaba la machi. Lo cual corrobora que no es para mostrarlo de forma abierta ni en las comunidades, ni menos a todo público, sino que debe ser exhibido en el contexto de un trabajo de reflexión, de capacitación y de diálogo intercultural.  

 
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¿Ese mismo año realizaste (1994) “Mapuche Elngeain, el llamado de la tierra”?

“El llamado de la tierra” o “Hijos de la tierra” porque también tuvo ese otro nombre, es un video muy querido por nosotros. En ese tiempo leí un artículo que se llamaba “La responsabilidad de ser mapuche”, escrito por Carolina Manque; entonces  me dije “el testimonio de esta persona  es muy valioso, con ella tenemos que hacer una historia de vida”.  Unos años después cuando era profesora en la UFRO (Universidad de la Frontera, Temuco), Carolina entró a estudiar Servicio Social en esa Universidad, la ubiqué y le conté la idea. Trabajamos como un año juntas, nos juntábamos todos los sábados, yo grababa e íbamos recuperando su historia personal: desde el primer momento que se acordaba, cuando era chica, cuando se vino a Santiago con la mamá, y así fuimos recorriendo toda la vida de la Carolina. Y ese es el guión del video. O sea, en ese guión no hay una palabra mía, todo fue recogido a partir de las grabaciones de Carolina y editado en conjunto. Lo particular que tiene ese video es que tiene una versión entera en mapudungún y otra versión entera en español. Actualmente seguimos viéndonos con Carolina, ella está haciendo su tesis de Salud Pública en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile y yo soy su tutora de tesis. Entonces es una historia muy circular, pues durante todo el tiempo que no estuve en Chile, y que Carolina hacía otras cosas, no difundimos ese video, porque también sabía que iba a llegar un momento que con Carolina y Ernesto íbamos a ver cómo y dónde los difundíamos. La idea con ese video fue que sirviera para la recuperación y revitalización de la cultura, y por eso que grabamos una versión completa en mapudungún.


Fotograma del Video “Mapuche Elngeain, el llamado de la tierra” / 1994 / Co-producido por Video Sur y Cooperación Italiana / Dirección: Ana Maria Oyarce.

 
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En síntesis el video muestra,  a través de una historia de vida, todo el proceso de recuperación de la identidad y de vincularse con una organización, y cómo eso te da una fuerza para seguir siendo mapuche, que era el sentido del artículo que escribió la Carolina. Precisamente hace dos semanas estuvo Carolina aquí en mi casa y llegamos a la conclusión que lo mejor era hacer un DVD con la versión en mapudungún y con subtítulos en español para empezar a difundirlo, porque ese video ha estado sumergido todo este tiempo.

¿Y por qué este video si te interesa difundirlo?

Porque lo conversamos con Carolina y ahora ella está de acuerdo en que se difunda, que se saque un DVD, y se muestre. Todas las cosas tienen su tiempo y ahora es tiempo de cerrar el círculo de ese video.

¿Y no le van a hacer ningún tipo de modificación?

No, ninguna, solamente que la versión en español no la vamos a difundir, sino que vamos a difundir la versión en mapudungún con subtítulos en español como para obligar un poco al que está viendo a escuchar el mapudungún, ese era el sentido de hacerlo bilingüe.

Yo creo que fue el primer video bilingüe que se hizo, porque cuando lo lanzamos el año 1995, en el mismo lanzamiento la gente se separó en dos salas y unos vieron la versión en mapudungún y otros la versión en español. Es exactamente igual, es el mismo video, porque cuando yo fui grabando, le decía a Carolina “dime lo mismo ahora, pero en mapudungún”,  cosa de ir como trenzando la historia de una forma bilingüe, y así salió este video. Hay una parte en la historia visual, cuando ella se empieza a vincular con las organizaciones, que para poner imágenes usamos archivos que había principalmente de “Video Sur” o imágenes que teníamos nosotros con Ernesto.

¿Estos trabajos los enmarcas como una introducción de los medios audiovisuales en la labor antropológica o más bien una introducción de los contenidos antropológicos en la producción audiovisual?

En la primera línea, porque claramente aquí lo audiovisual está al servicio de la antropología médica. En el de Carolina, por ejemplo, también hay un mensaje de salud: en la medida de que  tienes una identidad cultural fuerte, estás más sano. Eso está demostrado hasta epidemiológicamente, o sea, una identidad cultural fuerte te protege contra la depresión, el suicidio, el alcoholismo. Ese es el mensaje... son siempre videos donde lo audiovisual está un poco al servicio del contenido antropológico.

 
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Fotograma del Video “Mapuche Kutran: medicina tradicional araucana”  / 2000 / Producido por Taira y Video Sur / Dirección: Manuel Gedda, en el portal de www.visualarte.cl

¿Y tú crees que esa difusión tiene que ser medianamente controlada, en contexto de charlas específicas, o crees que pueden haber productos que puedan ser divulgados abiertamente y sin tanto control?

Yo creo que en el tema de la salud y la enfermedad se tocan cosas muy íntimas. Entonces no son videos para público abierto, pues son historias de sufrimiento, de discriminación. Y además ese fue el compromiso que yo hice con la gente que trabajó conmigo, son videos que tienen que ser dirigidos a públicos específicos, no sé, yo no me sentiría tranquila de mostrarlos a un público abierto.

Pero en el caso de Mapuche Elngeain, ¿tiene la idea de ser abierto?

Ahora sí puede mostrarse abiertamente porque Carolina está de acuerdo, antes te contaba que  después de que  trabajamos juntas, perdimos el contacto por años, entonces yo nunca quise difundir el video ni hacer nada al respecto, y vivió ahí latente todo este tiempo. Y como te contaba ahora, que es una profesional adulta, siente que podemos mostrar su historia de forma más amplia y el momento se produjo recién este año 2010.  

 
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También participaste en distintos documentales sobre medicina mapuche, como la serie “Al Sur del Mundo” (2000), o videos como “Censo 2010, inclusión del enfoque étnico” realizado el 2008 o el “Piloto sobre población afrodescendiente en Chile”. ¿Cuál fue tu labor ahí, cuál sería el rol del antropólogo o el aporte en este tipo de realizaciones audiovisuales?

En el video sobre medicina mapuche realizado por Francisco Gedda, “Mapuche Kutran: medicina tradicional araucana” (2000), hice una asesoría más bien lejana, aunque participé en la grabación del machitún doble en Quetrahue, con la machi Juana Raiman Cheuque, que de alguna manera articula todo el documental. En este sentido, yo creo que en lo que pude aportar fue que con el video “Vida entre dos Mundos” se tejió una historia que después ellos la pudieron replicar con contenidos que se mostraron más abiertamente en televisión. También trabajó otra antropóloga, Ivonne Jélvez que era del Servicio de Salud, que fue la que acompañó a Manuel Gedda y a Gilberto Ortiz en las grabaciones.

En cambio, lo que hago yo es más bien apoyarme en lo visual para mostrar o mandar mi mensaje antropológico, que principalmente está orientado hacia una antropología aplicada. O sea, para mí la antropología tiene que ser profundamente implicada en los cambios que quiere lograr, y para mí lo visual es un medio para eso.


Fotograma del Video “Censos 2010 y la inclusión del enfoque étnico” / 2008 / Producido por CELADE -Centro Latinoamericano de Demografía- (División de Población de la CEPAL, Naciones Unidas) / Investigación y guión: Ana Maria Oyarce, Fabiana del Popolo / Producción Audiovisual: Visualarte.

 
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Fotograma del Video “Prueba piloto de población afrodescendiente en Chile” / 2010 / Producido por CELADE -Centro Latinoamericano de Demografía (División de Población de la CEPAL, Naciones Unidas) /Investigación y guión: Ana Maria Oyarce y Fabiana del Popolo / Producción Audiovisual: Visualarte.

Yo quiero hacer un cambio donde la medicina occidental oficial  no sea tan monológica, que se abra a otras visiones, que dialogue con otras formas de curar, es decir que se logre realmente un diálogo intercultural donde se considere la epistemología del otro, la manera de entender las enfermedades, de tratar el sufrimiento, etc.    

En cambio, en los otros videos que mencionaste anteriormente se aborda el tema desde una abogacía de los derechos de los pueblos indígenas. Entonces en el tema de los censos, se trata de apoyar y hacer visible a los pueblos indígenas y afrodescendientes en los instrumentos censales porque eso está en la base de las políticas públicas, para los recursos, etc.

¿Crees que tus videos logran salir de la sobre - exotización o estereotipación de lo indígena que abunda en los medios de comunicación de masas?

Si, precisamente porque no queremos caer en eso de mostrar lo exótico, a ese otro que es “tan diferente”, que hace cosas “tan raras”, es que no se muestran el video “Vida entre dos Mundos” en un público abierto. Porque para poder entender la lógica sobre la cual trabaja la machi, uno tiene que tener un cierto marco conceptual que explique en qué se basa el ritual que está haciendo la machi. Si tú lo muestras en algo abierto, aparece: primero, súper fuerte, segundo, súper exótico y tercero, no científico.

 
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Y si tú lo presentas en un contexto de diálogo intercultural en que haces un paralelo entre lo que hace una machi y un psicoterapeuta y vas buscando los paralelos entre los dos, vas a poder transmitir que son dos maneras válidas desde sus propios marcos explicativos de enfrentar la salud y la enfermedad. Entonces, contestando tu pregunta, yo trato por todos los medios de no folclorizar ni mostrar al otro como alguien diferente de mí misma, porque lo que difieren son los marcos conceptuales y los modelos epistemológicos con que nos acercamos a la realidad, o a las realidades: pero somos iguales como seres humanos. Esa cosa de mostrar al otro como exótico, diferente, que hace cosas terribles, atenta contra el sentido del trabajo antropológico.

¿Habías escuchado antes de la antropología visual?

Yo escuché de la antropología visual por primera vez por ahí por 1985, habían unos pocos cursos de antropología visual en EE.UU y en Inglaterra. Y si no hubiera estudiado salud pública o antropología médica, me habría dedicado a la antropología visual porque me encanta, y además porque creo que es la única manera que tú tienes para mostrar una realidad o una percepción de la realidad diferente de la que tú aprendiste. Es la herramienta más poderosa que hay para mostrar una realidad desde el punto de vista de una persona que tiene otra cosmovisión, otra manera de entender la vida, las cosas, la salud y la enfermedad, en el caso particular de lo que yo hago. Y creo que a los antropólogos les hace mucha falta conocer de técnicas audiovisuales y de registro, ya que son técnicas muy poderosas de trabajo de terreno.

En tu relación con las comunidades indígenas ¿has visto una progresión o un interés de ellos de tomar los medios audiovisuales?

Bueno si hay un interés, pero más que nada no como antropología visual o documentales, sino cosas más pequeñas que ponen en youtube o que ponen en Internet, ese tipo de cosas. Por ejemplo, hoy día me llegó un video precisamente de la comunidad de afrodescendientes de Costa Rica, y es un video de abogacía para que la gente se declare afrodescendiente y se pueda contabilizar en los censos, etc. He visto campañas, por ejemplo, una que se llamaba “No deje pasar su color en blanco”, una campaña que se hizo en Brasil, para que la gente se definiera como negros, afrodescendientes, pero como herramienta de las propias comunidades, no, y yo creo que es porque no se tiene los recursos.

En los años 80’ hubo hartas producciones audiovisuales en Temuco relacionados con las comunidades mapuches, tanto por Sur Imagen como por otras productoras audiovisuales.

Primero estaban los dos Gedda, Francisco y Juan Carlos, que son como los maestros de todos nosotros en todo esto, y bueno ahí se forma “Video Sur”. Además, estaba Marcelo Pastor, estaba Ernesto González, y todos de alguna u otra manera estábamos relacionados con el trabajo con comunidades indígenas y con la reorganización social. Yo iba mucho a terreno con una corporación que era una ONG.

 
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Después empecé a trabajar en la Facultad de Medicina y en la Cooperación Italiana, que hacíamos todos unos programas de reorganizar lo que habían sido los lazos comunitarios y ahí era muy importante la parte visual. De hecho todos los cursos de pedagogía audiovisual de Video Sur estaban orientados a eso: que la gente se organizara para construir huertos comunitarios, para hacer invernaderos, etc. Y se trabajaba tanto el tema de capacitación como también el de la organización social, que en ese tiempo estaba destruida. Y durante esa época empezó a llegar gente de afuera, que venía interesada en apoyar el tema indígena. Vinieron un montón de productoras audiovisuales tanto de Santiago como fuera de Chile, entre ellas destacan la Deutsche Welle que realizó un video sobre medicina mapuche dirigida por Kurt Rosenthal, a quien apoyamos. De hecho fuimos a la misma machi donde yo hice “Vida entre dos Mundos”, la machi Carmen Curin de la comunidad de Loncoyan. La diferencia es que ellos tenían un buen financiamiento y contaban con súper equipos, y con un camarógrafo que era como un trípode humano, se llama Jorge Vignati a quien nos lo encontramos hace poco en Lima cuando fuimos a rodar hace poco junto a Ernesto González el “Curso de salud reproductiva” con dirigentes indígenas.

Uno tenía la sensación de que había que hacer todo en el momento, lo visual era una forma de apoyar a la comunidad y las cosas que se hacían. Por lo menos yo lo veía en salud, y Video Sur lo hacía en la parte productiva y organizacional.

Pero pasado este primer periodo, vino una disminución en la urgencia de hacer eso, vino un tiempo más relajado, y la gente comenzó a dedicarse a otros proyectos y se acabó el financiamiento de la Cooperación Italiana, así como la Noruega o la Sueca que trabajaban con Video Sur. Se acabaron muchas de las agencias que financiaban este trabajo como para empezar a reorganizar a las comunidades. Yo,  en lo personal me fui el año 1995 a Australia a estudiar, claro me llevé al camarógrafo Ernesto González y a nuestras tres hijas.















 
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